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Allende ganó por 39 mil votos
La elección presidencial tuvo resultados estrechos. El candidato socialista obtuvo el 36,3%; Alessandri, un 34,9% y Tomic, un 27,8%. Al no lograr la mayoría absoluta, el Congreso Nacional designó -de acuerdo a la Constitución de 1925- al Primer Mandatario entre los dos candidatos que obtuvieron más votos, pese a la oposición de la derecha y el asesinato del comandante en Jefe del Ejército
El título de esta nota es el mismo que utilizó la prensa chilena el día 5 de septiembre de 1970 para exponer los resultados de las elecciones presidenciales realizadas en el país el día anterior.

Allende fue el primer Mandatario marxista elegido popularmente en el mundo.

 

Textos del diario La Tercera los días 5 y 6
“Los allendistas celebraron anticipadamente la victoria”

En calle San Martín N°138, sede del Partido Socialista, concentró sus actividades el comando de la Unidad Popular durante todo el desarrollo del acto electoral de ayer. La entrada tenía varios controles que impedían el acceso de la gente que allí no tenía una función específica que realizar.

Las instrucciones eran que el día de la elección debía votarse a primera hora.
El primero en hacerlo fue el presidente del partido radical, diputado Carlos Morales Abarzúa, quién votó en la mesa N°16, de la Octava Comuna a las 8.30 de la mañana. Dijo al reinstalarse en la sede del comando, que había observado a muchos de sus correligionarios cumpliendo disciplinadamente sus deberes cívicos.
A las 9.30 horas votó en la mesa N° 326, de la Comuna de San Miguel, el senador Aniceto Rodríguez, jefe del comando provincial de Santiago y secretario general del partido Socialista. “En esta comuna –declaró después de votar– nuestro partido y la Unidad Popular tienen amplia mayoría, por lo que tenemos previsto un gran porcentaje de votos a favor del camarada Allende”.

-¿Y en qué otra comuna tienen ustedes mayoría? –le consultó un locutor radial.
-¡En todo el país! –le contestó sonriendo el senador Rodríguez.

Expectante espera

Las noticias sobre el desarrollo del acto electoral se recibían y comentaban con expectación en el comando de la Unidad popular. Estas se referían a denuncias de cohecho en una quinta de La Cisterna; a la entrega de un voto marcado por la presidenta de la mesa 50 de mujeres en la Tercera Comuna; a 20 suplantaciones de electores en algunas de las mesas que funcionaban en el local del Liceo N°1; a presión de electores en algunas de las mesas instaladas en el Liceo N° 2 de Niñas en Matucana; a un incidente entre el diputado comunista Juan Acevedo y el Ministro Hugo Gálvez, en San Bernardo; a falta de votos en las mesas 27 y 28 de la Quinta Comuna, comprobada por la diputada Mireya Baltra, también comunista; a dificultades en la locomoción colectiva en La Cisterna, y a la no constitución de numerosas mesas en diversas comunas, por lo que se advertía a los apoderados de la Unidad Popular que recurriesen a las juntas electorales correspondientes, solicitándoles la regularización del proceso.

Con el senador Rafael Tarud, presidente del comando de la Unidad popular, se reunían e intercambiaban ideas, entre otros, los dirigentes Carlos Morales, Orlando Cantuarias y Alcides leal, radicales; Aníceto Rodríguez, Adonís Sepúlveda, Jaime Suárez y Homero Julio, socialistas; José Oyarce del partido comunista; Jacques Chonchol, del MAPU; Orlando Budnevic, del partido Social Democráta y Luis Enrique González, jefe provincial de la Acción Popular Independiente (API).

Recepción de cómputos

Desde las 5 de la tarde. Expectación comenzó a acentuarse en la sede del comando de la Unidad Popular, pues a esa hora comenzaron a recibirse y a propalarse, mediante micrófonos internos, los primeros cómputos.
Con desaliento se recibían los escrutinios de las primeras mesas que finalizaron su cometido en el Primer Distrito de Santiago, pues en todas ellas Alessandri doblaba los votos de sus dos rivales. Pero los aplausos estallaron cuando se dieron cómputos que favorecían a Allende en el Segundo Distrito, en San Miguel y, de manera muy especial, en Concepción, en Magallanes, en Tarapacá, en Antofagasta y en Talca, provincia ésta que al parecer no estaba en las posibilidades previstas por este sector político.

Visita de Allende

A las 12.45 horas llegó al comando de la Unidad Popular su candidato, Salvador Allende. Fue recibido entre calurosos aplausos y vivas.

Allende, en breve declaración, dijo que venía de recorrer distintos lugares de votación y reafirmó que consideraba seguro su triunfo, informó que había acompañado a su esposa, en Providencia, cuando fue a votar, y reveló que acababa de visitar (12,30 horas) al senador Tomás Chadwick, quien se encuentra en la Clínica del Hospital de la Universidad Católica, reponiéndose de una hemiplejía que lo afectó anteayer en La Serena.

Invitan a un desfile

Alrededor de las 20 horas, el ambiente era de euforia en San Martín 138, luego de conocerse los primeros comunicados oficiales del Ministerio del Interior.

Con tal motivo, el comando provincial de Santiago de la Unidad Popular emitió la siguiente información: “Hemos obtenido un triunfo histórico al elegir como nuevo Presidente de la república al compañero Salvador Allende. En esta victoria fue decisivo el pueblo, y muy especialmente las compañeras mujeres. Llamamos a la organización de la Unidad Popular a través de sus miles de comités de base, para desde sus comandos comunales marchen a la Alameda Bernardo O’Higgins, frente a la Plaza Vicuña Mackenna, donde el pueblo de Santiago escuchará y saludará al nuevo Presidente de Chile, doctor Salvador Allende”.

El frontis de San Martín 138 se encontraba iluminado con focos especiales y unas trescientas personas reunidas en la calle entonaban canciones revolucionarias.
El mitin de la Plaza Vicuña Mackenna fue señalado para las 21 horas, pero el Jefe de la Plaza no lo autorizó, declarando que los escrutinios no estaban terminados.

Allende metió chiva para no ir a votar

La guardia de la Decimocuarta Comisaría de Carabineros de Santiago casi se fue de espaldas cuando, a las 11.30 horas, apareció en el recinto el senador Salvador Allende.

Todos, naturalmente, pensaron que el parlamentario tendría alguna queja que formular y le atendieron con especial diligencia. Pero no. El objetivo era otro.
El líder de la Unidad Popular tenía una explicación necesaria que dar: “Vengo a poner en conocimiento de ustedes, que me corresponde votar en Punta Arenas. No estoy en condiciones de hacerlo porque, en mi calidad de candidato, debo permanecer en Santiago. Y como sé que todo ciudadano tiene la obligación legal de emitir su sufragio, so pena de ser sancionado, es que les expongo mi situación”.
El oficial de turno anotó todos los datos y le expresó al senador que se fuera tranquilo.

Salvador Allende, que tuvo una mañana bastante agitada, se dio tiempo también para hacer una visita a su colega Tomás Chadwick hospitalizado en la Clínica de la Universidad Católica, víctima de una hemiplejía.
Según declaraciones del propio candidato, el senador Chadwick se reponía satisfactoriamente a tal punto que pudo dialogar con él durante un par de minutos.
Allende se dirigió posteriormente al comando de su candidatura, donde llegó a las 12.45 horas siendo recibido con grandes aplausos y muestras de afecto de sus partidarios. Allí reiteró que se encontraba confiado en la victoria.
Denuncias

Cerca de las 13 horas, los dirigentes de la UP comenzaron a emitir boletines denunciando una serie de actos irregulares, especialmente de cohecho. Se citó por ejemplo el caso de una quinta de La Cisterna, cuyo propietario tenía “su encerrona”. Posteriormente se denunció la situación que se habría planteado en la mesa 50 de la Tercera Comuna de mujeres que funcionó en el Liceo 7 y donde se habrían comprobado 20 suplantaciones.(…)

Ciegos debutaron como electores

El derecho que adquirieron los no videntes para participar en las elecciones originó una situación inconfortable en una de las mesas receptoras de mujeres en el Liceo N°11 de Las Condes.

Llegó hasta allí una dama que carecía de luz en sus ojos y la presidenta de la mesa instintivamente, porque se percató de la inferioridad de la electora, se levantó y le ayudo a cumplir con su deber cívico.

Tal gesto, muy humano pero transgresor de la ley electoral, fue discutido por los vocales y las apoderadas. Luego de un breve alegato, la presidenta de la mesa prometió que no volvería a ser autora de un caso semejante.

Los no videntes, para entregar sus sufragios, se basaron en la plantilla plástica que, con el número de los candidatos, se superpuso en la cédula. Recurriendo al tacto localizaron al postulante de sus preferencias y le hicieron la cruz correspondiente”.
5 de septiembre de 1970

El día 5 fue un día muy agitado para el recién electo Presidente, Salvador Allende. De entre ellas cabe destacar la concurrida conferencia de prensa cuya cobertura en el ya citado diario La Tercera, entregamos a continuación:

Dijo Allende en Conferencia de prensa: "Respetaré la Constitución"

Ante alrededor de 400 periodistas chilenos y extranjeros que repletaron la “sala Arauco” del Partido Socialista, el candidato triunfante en la elección presidencial del viernes, Salvador Allende, ofreció su primera conferencia de prensa.
El líder marxista, que lucía una chaqueta de cuero café y un rostro cansado, dijo, sentándose en una mesa: “Me voy a sentar porque estoy cabreado”. Y acto seguido ante decenas de micrófonos y cámaras de televisión y fotográficas, Allende informó que había recibido en la mañana de ayer una tarjeta de Radomiro Tomic, el candidato DC que se ubicó en el tercer lugar en la elección, en la que lo felicitaba por su triunfo. También contó que cerca del mediodía lo había ido a visitar Tomic, acompañado de su generalísimo, Enrique Krauss, a su residencia particular. Destacó la actitud del candidato derrotado como una “lección democrática”. Asimismo indicó que entre las muchas personas que lo visitaron en la mañana, había ido una delegación de la Juventud Democristiana, presidida por el diputado Pedro Felipe Ramírez, quién le manifestó que su colectividad respetaría y reconocería su victoria política.

Relaciones

Ante una pregunta, Allende dijo que su Gobierno mantendrá relaciones con todos los pueblos del mundo y citó a Corea, Cuba, República Democrática Alemana, República China Popular, Nort Vietnam, etc, no fijándose en el sistema político que en esos países impere y con respeto por la autodeterminación de los pueblos.
Sobre la nacionalización de los bancos particulares dijo no tener miedo de una “fuga de capitales” porque en estos dos meses el Presidente Frei lo impediría por su “sentido patriótico”.
También sostuvo que no había recibido telegrama alguno de los “tupamaros uruguayos” y que no tiene compromiso con movimientos subversivos de lucha armada.

Apoyo DC

Allende manifestó que estaba seguro del apoyo del PDC en el Congreso Pleno por la actitud de Tomic y de la JDC al ir a visitarlo, pero que no se había conversado sobre el particular en su entrevista con el candidato DC ayer.
Asimismo indicó que lo habían visitado la Asociación de Magistrados, quienes le habían solicitado contribuir con su experiencia a dar forma a las nuevas leyes sobre una justicia más eficaz y con distinto sentido de la actual.
Registró la concurrencia de los rectores de las Universidades Católica, Técnica del estado y del Norte y la llegada de más de 100 telegramas de movimientos populares de América Latina, destacando la satisfacción por el triunfo del pueblo chileno.

Posteriormente Allende, más que nada para los corresponsales extranjeros, precisó su programa político, producto, dijo, de la confluencia de partidos marxistas, laicos y cristianos. Aseguró que su victoria tenía “proyecciones continentales y mundiales”. “No hay otro país en el mundo – dijo – en que se haya podido hacer un triunfo, tan amplio y tan profundo”. Destacó que su programa era “anticapitalista, antimperialista y nacional” y destinado a recuperar para Chile las riquezas básicas del capital extranjero y de los monopolios nacionales.
Añadió que la “Unidad Popular” había nacido del fracaso del sistema capitalista y del fracaso “del gobierno reformista del Presidente Frei”.

No hay golpe

Ante la pregunta de un periodista argentino, Allende dijo no tener miedo de un golpe militar, ya que las Fuerzas Armadas chilenas eran profesionales y respetuosas de la Constitución. Posteriormente y ante presuntas afirmaciones del general Roberto Viaux en el sentido de que la victoria de Allende podría provocar un no reconocimiento de Gobierno argentino o futuras intervenciones, el candidato triunfante dijo: “Se me hace duro pensar que un General de la República piense de esa manera. No tengo temor que Argentina no reconozca mi Gobierno. Confío en que no se metan en nuestros asuntos, así como nosotros no nos metemos en los que Argentina quiera o soporte”.

La prensa

En relación a su posición para la prensa, Allende dijo que en una reunión con periodistas afectos a su postulación había manifestado que no era posible que de un tiraje diario de cerca de 800 mil ejemplares, dos familias controlaran las empresas El Mercurio y La Tercera de La Hora, y acapararan la sintonía de Portales y Balmaceda. Añadío que había muchos “clanes que tenían estos medios de difusión para defender sus intereses”. Se pronunció a favor de que los periodistas formen “cooperativas”, y que tengan acceso a la dirección de los medios de información. “Reitero – dijo mi apreciación de que El Mercurio se convierta en un medio que difunda lo que interesa al país y a los chilenos”.

Finalmente Allende sostuvo que su programa lo hará mediante una reforma constitucional y que espera que muchas de sus iniciativas sean apoyadas por la Democracia Cristiana “si ella es consecuente con el programa de Tomic, ya que la DC ha planteado que el sistema capitalista no sirve. Acudiremos también al plebiscito que nos franquea la propia Constitución”, añadió.

Ante una pregunta sobre si habría paralización de la economía con la chilenización de los bancos, Allende sólo se limitó a decir: “es muy grato decir que tuve reunión con 800 empleados bancarios. Es distinto el banquero al empleado de banco”.
Sostuvo que hará una reforma constitucional que sustituya el sistema oligárquico por el “poder popular”; que habrán elecciones libres y secretas; que habrán garantías para la oposición. “Al término de nuestro período – dijo – si lo hacemos bien reelegirán a otro de nuestros compañeros. Si lo hacemos mal, apagaremos la vela”.

* La Democracia Cristiana apoyó a Allende para que fuera ratificado como Presidente en el Congreso , luego de poner algunas condiciones. Estas estaban contenidas en el conocido estatuto de garantías constitucionales por el cual ambos sectores se comprometían a conservar libertades como las de enseñanza, prensa, asociación y reunión, y a indemnizar las expropiaciones contendias en el programa de gobierno de la Unidad Popular.

La derecha debió rumiar su derrota y aceptarla, pues no en vano, su candidato, Jorge Alessandri, con gran seguridad, había puesto una lápida a cualquier otra alternativa al sostener el domingo 14 de junio de este mismo año en el programa de televisión “Decisión 70”: “De mis palabras se puede deducir que constitucionalmente se puede elegir solamente a aquel que ha obtenido la primera mayoría relativa, si ninguno de los tres candidatos obtiene mayoría absoluta. Elegir por el Parlamento al segundo es darle un título constitucional precario”.
Allende obtuvo un 36,3% (1.070.334 votos) ; Alessandri un 34,9% (1.031.159 votos) y Tomic un 27,8% (821.505 votos). Chile había elegido a su nuevo Presidente.