Los anillos de poder
Lunes, 29 de Marzo de 2010

Narya también llamado el “Anillo del Fuego” o el “Anillo Rojo” es un anillo mágico que forma parte de las historias del escritor J. R. R. Tolkien ambientadas en la Tierra Media.
Narya es uno de los más poderosos Anillos de Poder y a uno de los cuales hace referencia el verso “Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo” que aparece al principio de “El Señor de los Anillos”. Contaba entre sus poderes con la capacidad de reanimar los corazones y procurarles valor. Era un anillo de oro con un rubí engarzado. La palabra nar en sindarin se relaciona con el fuego y con el sol.
Fue creado por Celebrimbor después de la partida de Annatar (Sauron) de Eregion y estaba libre de su influencia, ya que fue escondido al conocer los elfos la forja del Anillo Único, pero, como todos los demás anillos, estaba sometido a su poder. Al comienzo de la guerra entre los elfos y Sauron, Celebrimbor cedió Narya, junto al anillo Vilya, a Gil-Galad, Rey de los Noldor. Éste a su vez lo entregó a Círdan, Señor de los Puertos Grises (Mithlond), que lo mantuvo después de la muerte de Gil-Galad.
A mediados de la Tercera Edad, Círdan, en el momento en que los Istari desembarcaron en los Puertos Grises, entregó el anillo a Mithrandir (Gandalf), pues Círdan veía más profundamente que nadie en la Tierra Media, y sabía de dónde venía Gandalf y a dónde retornaría, y percibía que, de todos los Magos, era Gandalf quien tenía la mayor altura espiritual, aunque pareciera el menos importante. Se lo dio diciéndole:
“Toma este anillo, pues trabajos y fatigas te esperan. Este es el Anillo de Fuego, y con él tal vez puedas reanimar los corazones y procurarles el valor de antaño en un mundo que se enfría. En cuanto a mí, mi corazón está con el mar, y permaneceré junto a las costas grises hasta que parta el último barco. Hasta entonces te esperaré”.
Los Istari, Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media.
Gandalf lo poseyó en adelante, usándolo en su causa contra Sauron y ayudándose de él para reanimar los corazones de todos en la lucha contra el Señor Oscuro. Al final de la Tercera Edad, tras la destrucción del Anillo Único, momento en que todos los anillos perdieron su poder, Gandalf se embarcó en Mithlond junto a los demás Portadores de los Anillos, llevando a Narya rumbo al Antiguo Occidente.


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Vilya también llamado el “Anillo del Aire” o el “Anillo Azul” es un anillo mágico que forma parte de las historias del escritor J. R. R. Tolkien ambientadas en la Tierra Media.
Vilya es el más poderoso de los Tres Anillos de los elfos. De oro amarillo puro y con un gran zafiro de color azul incrustado, era un anillo de fortalecimiento y curación.
Fue creado por Celebrimbor después de la partida de Annatar (Sauron) de Eregion y estaba libre de su influencia, ya que fue escondido al conocer los elfos la forja del Anillo Único, pero, como todos los demás anillos, estaba sometido a su poder. Al comienzo de la guerra entre los elfos y Sauron, Celebrimbor cedió Vilya, junto al anillo Narya, a Gil-Galad, rey de los Noldor. Éste a su vez lo entregó a Elrond cuando partió como su segundo al mando durante la Guerra de la Última Alianza.
Al morir Gil-Galad en el transcurso de la guerra, Elrond mantuvo el anillo y fue gracias a su poder que Rivendel quedó oculto a los ojos de Sauron, y se convirtió en un lugar donde se curaban las heridas del cuerpo, la mente y el espíritu, remanso de paz, artes y conocimientos.
Vilya, como los otros anillos, perdió su poder al final de la Tercera Edad cuando el Anillo Único fue destruido. Elrond se embarcó con él en los Puertos Grises, junto con los demás Portadores de los Anillos, rumbo al Antiguo Occidente.
Nenya también llamado el “Anillo del Agua” o el “Anillo Blanco” es un anillo mágico que forma parte de las historias del escritor J. R. R. Tolkien ambientadas en la Tierra Media. La palabra nen significa “agua” en sindarin (élfico gris).
Es un anillo hecho de mithril con un diamante engarzado en él, es uno de los tres anillos de los Elfos, que fueron entregados por su forjador, Celebrimbor, a elfos poderosos y sabios, en es el caso de Galadriel.
Estos 3 anillos (Nenya, Narya y Vilya) son muy particulares porque fueron forjados por Celebrimbor sin la intervención del malvado Maia Sauron (que se había disfrazado como un enviado de los Valar haciéndose llamar Annatar, “señor de los dones”). De hecho él nunca los tocó, por lo que no están contaminados por su maldad. Aun así estos anillos también están hechos con sus conocimientos, y están sujetos al Anillo Único. Estos Tres anillos no tienen los poderes típicos de los otros 17 (9 de los Hombres, 7 de los Enanos y el Anillo regente) como el de hacer invisible a quien lo porte, sino el poder que más anhelaron siempre los elfos de la Tierra Media: que las cosas que los rodeaban se conserven, ya que odiaban ver que el paso del tiempo destruía todo lo que ellos hacían. El anillo Nenya en particular tenia justamente el poder de curar y evitar las heridas del tiempo, y es con su poder que Galadriel logra que su reino Lothlórien se mantuviera hermoso e incorruptible incluso a la influencia de Sauron, y es el poder de este mismo anillo el que le ayuda a resistir 3 invasiones de las tropas del Señor Oscuro.
Cuando la Compañía del Anillo pasa por Lothlórien, Galadriel revela Nenya a Frodo, que lo reconoce inmediatamente (por ser el Portador del Anillo Único).
Nenya, el anillo de Galadriel, perdería (y de hecho todos los anillos perdieron) sus poderes al ser destruido el Anillo regente. A causa de esto Galadriel comprende que de aquí en adelante su reino comenzaría a marchitarse lentamente por lo que decide volver a las Tierras Imperecederas, en el continente de Aman, que ya para este momento (año 3019 de la Tercera Edad del sol) había sido arrancado de las esferas del mundo y solo podía ser alcanzado desde los Puertos Grises siguiendo el Camino Recto. Así, al final de esta Edad, Galadriel, junto con los demás Portadores de los Anillos, lleva a Nenya rumbo al Oeste.
